Blog en obras! xD

Hallo chicas!!! Como stais??
Ahora mismo le estoy dando unos cuantos retoques al blog, asi que no os extrañeis si meto la pata y pongo algo donde no es, o si veis algo que no acaba, etc etc. No soy mu buena con estas cosas y ya con falta d tiempo ni os cuento xD Asi que paciencia, pero SEGUIRE ACTUALIZANDO CON NORMALIDAD TODOS LOS DIAS!!! Asi que seguid visitando el blog, y dejando comments y opiniones, que es lo que mas me gusta de hacer un blog!!
Os adorooo!!
La loca de la admi,
PauLi!!!!

Fotukiss

jueves, 9 de octubre de 2008

Capi 13

Aki el capi 13... y tmbn es extremadamente corto... lo siento, pero no sabíamos que iban a salir asi... tenemos escritos hasta el 30, así que los capis seran cortos hasta entonces, ok? Plis comentad, y eso, espero que os guste! Küsse wapas!

Capítulo 13
------------------- Lucía -------------------
- … Ojalá no te hubiera conocido…
Esas palabras seguían dando vueltas en mi cabeza, y cada vez que las oía en mi mente mi corazón de desangraba. Quería correr hasta Bill, decirle que era mentira, que yo le… ¿le quería?
Me di la vuelta en la cama. Todo este tiempo evitándolo, para ahora caer en su trampa, en sus ojos acaramelados, en sus sonrisas... Pero Bill es de Cristina, Lucía! ¡Olvídate de él! Seguramente ahora Bill estaría enfadadísimo conmigo, y no volvería a hablarme… Mejor, Lucía, ¡mejor!
El sonido del timbre me sacó de mis ensoñaciones. No estaba muy presentable, que digamos, pero no le di mucha importancia.
Abrí la puerta: era Cristina. Tenía el semblante serio, pero por el brillo de sus ojos, se notaba que estaba dando saltos por dentro.
-¿Puedo pasar?
- Claro, pasa. Perdona el desorden, pero hoy no estaba en condiciones de ordenar la casa…
- ¿Qué te pasa?
Al principio pensé en decírselo, pero preferí no hacerlo, al menos por el momento…
- Me duele un poco la cabeza.
- Ah. ¿Te traigo algo?
- No, tranqui, estoy bien.
- Bueno.
- ¿Y cuál es el motivo de tu visita?
- Quería preguntarte por qué trataste así a Bill la otra noche.
Me quedé inmóvil.
- Lo que estropeas tú lo tengo que arreglar yo – dije fingiendo poco interés cuando me recuperé del asombro.
- Pues le has hecho mucho daño.
- La que se está haciendo daño eres tú, Cristina. No veías la idea de que yo cenara con él bonita, pero lo hiciste de todas maneras.
- Porque adoro a Bill y sabes que haré todo lo que esté en mi mano para satisfacerlo. Pero si llego a saber que le ibas a hacer tanto daño… Lu, es que no te entiendo, te puede caer mal, pero tú siempre eres diplomática, y digo yo que aunque le odies puedes pasar sin decírselo tan… tan… así.
Me encontraba fatal, no sé muy bien el motivo… pero la cabeza me daba vueltas. ¿En serio le había hecho tanto daño?
- Bueno, vale… Dile que lo siento… - dije fingiendo indiferencia, pero no pude evitar preguntar - ¿Tan mal le sentó?
- Sí, muy mala, estaba súper depre, pero yo ya… lo he arreglado.
Cuando pronunció lo último un brillo extraño se instaló en sus ojos.
- ¿Qué quieres decir?
- Pues que Bill… ME BESÓ! Se tiró encima mío y me abrazó con todas sus fuerzas hasta casi dejarme sin respirar. Yo no podía asimilar sus palabras. ¿Se refería a un beso, beso, o a un besito en la mejilla? Algo me dijo que era lo primero, pero sin saber por qué, deseaba con todas mis fuerzas el segundo.
Un escalofrío recorrió mi columna: ¿serían celos? Se suponía que debería estar contenta por Cris, que llevaba por lo menos 7 años esperando aquel momento, pero sin embargo algo me oprimía el pecho, algo que me hacía querer llorar.
- Me alegro muchísimo, Cris!!! – le dije con falsa alegría, pero con el asombro bastante evidente. Las piernas me temblaban…
- Lu, es que es perfecto, en todo! Guapo, divertido, cariñoso, amable y CÓMO BESA!!!!!!!!
Me dolía todo, así que me senté en el sofá.
- Pero… ¿cómo te besó?
- Pues él estaba un poco depre porque decía que tú tenías razón y yo le dije que le quería con toda mi alma, y me besó, pero que casi se me olvida respirar! Fue precioso!!!! Aunque luego pasó algo muy raro…
- ¿Qué?
- Pues que me dijo que todavía no… y tenía una lágrima en la mejilla…
- ¿Y eso?
- No sé, pero estoy dispuesta e esperar lo que sea.
- Seguro que solamente tenía un día malo… Yo creo que te quiere.
Aunque eso se suponía que era para reconfortarla sabía que más bien era para convencerme a mí misma.
- Ojalá…
Y se tiró al sofá con un suspiro de felicidad.

Los tres días que siguieron fueron monótonos, pero agobiantes. Me sentía extremadamente sola, y lo peor era que cada vez que llamaba Cris, era todo Bill, lo que me llevaba a más depresión.
Al final decidí ir a casa de Cris, dos cabezas tienen más ideas que una de qué hacer…
Milán estaba muy bonita. Ya casi atardecía, pero había actividad. Sin embargo, sólo veía parejas. Había mil… Lucía! Ya! Bill, no, Bill caca!
- No te quiero Bill! – grité, aunque él no me escuchara.
Llegué al portal de Cris. Hace mucho nos habíamos dado las llaves de nuestras casas por si necesitábamos algo, o simplemente porque eran como nuestras segundas casas.
Entré en la casa silenciosamente, y oí una voz procedente de su habitación, así que me dirigí hacia allí. Entonces me quedé de piedra: allí estaban ellos dos: Bill y Cristina, dándose la mano y sonriéndose.
- Ay, perdón – conseguí sacar de mi boca, aunque tardé en conseguirlo.
- ¡Lucía! – dijo Cris mientras se apartaba de Bill, que tenía la misma cara que yo - ¿Necesitas algo?
- No, no, ahora vuelvo, si eso…
- No. Yo ya me voy – interrumpió Bill sin dejar de mirarme.
- ¿Ya? – soltó Cris preocupada.
- Sí.
- Bueno, pues nada, adiós.
- Cuídate.
Se acercaron el uno al otro y se besaron. Aparté la mirada con un retortijón en la tripa, pero la imagen de ellos besándose seguía en mi mente, y sabía muy bien que iba a tardar mucho en olvidarla.
Sólo cuando se separaron y Bill me miró interrogante fue cuando me di cuenta de que tenía una lágrima rodando por mi mejilla. Me la quité rápidamente, pero era demasiado tarde: Bill me había visto. Al menos Cris no…
- Bueno, ¿no os despedís? – dijo Cris dirigiéndose a nosotros- No podéis estar enfadados toda la vida…
Bill y yo nos acercamos, pero no sabíamos que decir.
- Adiós – dijo Bill después de un rato, y cuando yo asentí brevemente se acercó y nos dimos dos besos españoles.
- Adiós.
Y seguidamente se oyó cómo Bill cerraba la puerta de la casa.
Cris se había tumbado en su cama, tocándose un mechón de pelo con una sonrisa.
- ¿No decías que “todavía no” –me limité a decir.
- Eso pensaba yo… - me respondió con un suspiro – Ha venido hoy a hablarme sobre sus planes, y tal, y… nos dimos un beso… y luego llegaste tú.
- Lo siento…
- No importa.
Cambiamos de tema y empezamos a hablar de los estudios, aunque yo seguía viendo a Cris y a Bill, juntos, besándose, tan claro como si lo estuviera viviendo de nuevo, y me concentraba en no llorar.

CONTINUARÁ…

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