
Blog en obras! xD
Ahora mismo le estoy dando unos cuantos retoques al blog, asi que no os extrañeis si meto la pata y pongo algo donde no es, o si veis algo que no acaba, etc etc. No soy mu buena con estas cosas y ya con falta d tiempo ni os cuento xD Asi que paciencia, pero SEGUIRE ACTUALIZANDO CON NORMALIDAD TODOS LOS DIAS!!! Asi que seguid visitando el blog, y dejando comments y opiniones, que es lo que mas me gusta de hacer un blog!!
Os adorooo!!
La loca de la admi,
PauLi!!!!
jueves, 20 de noviembre de 2008
Corbin Bluesobre Tokio Hotel!

En la revista alemana, Popcorn, donde a la izquierda hay una entrevista con Ashley, Corbin y Vanessa de HSM. Una de las preguntas fue acerca de Tokio Hotel:
Conoceis a Tokio Hotel ?
Corbin: Sí, fui a su concierto en LA y nos conocemos de los Premios MTV. Son muy cool.
Ese es mi Corbin!!! Si es que este chico me cayo bien desde el principio!!!
Making of 1000 meere!
Te acuerdas mery, cuando deciamos que ibamos a hacer el video clip d 1000 meere, y que yo iba a hacer d bill, y tu d tom, y luego nos imaginamos que tu con tu torpeza no podrias coger la piedra, y que luego nos ibamos a subir en tu coche, y nos tendria que ayudar jesus... xD K locas, en serio...
Yo sigo pensando que estos tienen una obsesión con saltar, en serio... xD en todos los videos saltan, muxaxo! Con razon hicieron "don't jump"! xDmartes, 18 de noviembre de 2008
Capitulo 26
Capítulo 26
-------------------------------- Lucía ----------------------------
Cerré la puerta de un portazo mientras BIll caminaba tambaleándose hasta mi cuarto.
- Primero vamos al baño – le dije mientras lo conducía hasta este.
Bill se sentó y cerró los ojos.
- Estoy muerto…
Con la luz la herido de la ceja tenía peor aspecto y no dejaba de sangrar, lo que no me explicaba, hasta que…
- Bill…
- ¿Sí?
- Ehms… ¿Tú tenías un piercing en la ceja?
- ¿Tenía? – me dijo con cara de preocupación.
Le intenté curar la herida como pude, al final no era tanto, pero el piercing… en fin…
Los rastros de la pelea se reducían a una herida en la ceja, un moratón en el ojo y el labio roto, pero podía haber sido peor teniendo en cuenta que Tito hacía no sé cuántos tipos de defensa personal.
- Me voy a la cama – intentó decir aunque más bien le salió un bostezo.
Me senté a su lado y le acaricié el pelo.
- Anda que menudo tormos estáis hechos los Kaulitz…
- ¿Pr…?
- Tú te crees que dos contra uno y acabáis así?
Bill abrió los ojos y se incorporó.
- Ese tío es un superhombre – me miró con cara seria -. Y yo no he peleado en la vida… Bueno, con Tom, pero era muy previsible.
Me reí.
- Tú te crees que alguien tan rico como él no va a saber pelear con tantos enemigos como tiene…
- No era momento para pensar cuando te llamó lesbiana.
Suspiré y le besé.
- ¿Y sabes lo peor? Que Tito tiene razón… Vas a tener problemas conmigo – me dijo con cara inexpresiva.
- Eso lo decido yo, Bill. Y me importa un bledo lo que piense la gente y a ti también te debería dar igual.
- Pues no, no me da igual. Es tu felicidad y al final ibas a tener razón aquella noche…
- Y dale… Bill yo creo que te debes dormir, que tantas tortas afectan a la cabeza…
- ¡Lu! No me hables como si fuera tonto! ¡Es una cosa seria! ¿Tú de verdad que eres feliz conmigo? Porque sino yo…
- Esto no será una excusa para dejarme, ¿verdad? Porque es muy mala…
Bill se incorporó un poco más y me besó, aunque fue muy incómodo porque no sabía qué tocarle por si le dolía. Nos fuimos a la cama.
- Venga, duérmete, que mañana será otro día…
Le besé en la frente y me acosté al lado suyo.
Cuando abrí los ojos Bill ya estaba despierto y me acariciaba el pelo.
- Oye, no teníamos una entrevista hoy?
- Joder…
- Bueno, le lado positivo es que ya no te tienes que maquillar ese ojo…
Bill se dio la vuelta.
- Que no… ¡que estás muy guapo!
Él cogió un cojín y me pegó.
- Qué graciosa que está…
Nos reímos y me besó.
- ¿Quieres que cancele la entrevista?
- No, no, así nos la quitamos de encima…
- ¿Y entonces…?
Se señaló el ojo morado.
- Hay unas cosas milagrosas que se llaman… ¡gafas!
Bill me sonrió.
- Tengo que llamar a Tito… - dije después de un rato.
Bill suspiró, y se fue al baño.
Con unos nervios que me mataban, marqué el número de Tito.
- ¿Sí? – sonó su voz rallante.
- Ho-hola Tito, soy Lucía.
- Hola, Lucía, ¿qué tal?
- Tito yo… yo siento mucho lo que pasó anoche.
- ¡Oh, Lucía! No me digas que tu… “novio” te ha dicho que te disculpes por él…
- No, no lo ha hecho.
- Bueno, da igual, le va a caer una que deseará no haber nacido, ¿cantante dices que era? Pues va a cantar debajo del puente…
- Tito… de eso quería hablarte… No saques las cosas de quicio… Estabais borrachos y…
- Yo no estaba borracho, estaba perfectamente.
- Tito, en serio, hazlo por mí…
- Bueno, porque eres tú…
- ¡Dios Tito, gracias, de verdad! ¡Haré todo lo que quieras!
- Bueno, ahora que lo dices… No estaría mal cenar una noche.
- Lo que quieras, de verdad.
- Genial, ¿pasado mañana?
- Cuando quieras.
- Genial, pasaré a buscarte.
- Gracias, chao!
- Ciao!
Suspiré, todo resuelto… Bill entró en el cuarto y se sentó al lado mío.
- ¿Qué tal?
- Maravillosamente – le sonreí -. No va a hacer nada.
- Lu, eres la leche, te amo.
Y me besó mientras me tumbaba en la cama.
- ¿Y cómo lo has convencido además de con tu belleza natural?
- Tengo que cenar pasado mañana con él.
- ¿Cómo? ¡Qué cabrón! Pero ese tío va a saco! Le voy a pegar un puñetazo en cuanto lo vea… - me dijo mientras nos reíamos.
- No te preocupes, no va a pasar nada.
- Confío en ti.
CONTINUARÁ…
Bill parece y canta como una chica de 14 años...
Music's Ickiest of the Icky, Circa 2008
Scary Monsters (and Super Creeps)
Creepy is a hard thing to pin down, but you know it when you see it because life is full of creepy people. The guy at the end of the bar with the moustache that licks his soup strainer when your girlfriend walks by. The chicks that claim to love SportsCenter. The Clear Lake bar scene.
All these folks have one thing in common: They all know how to seemingly creep us out of our Converse. The music industry is no different, likewise full of perverts, art-school dropouts and swarthy types. During this Halloween season, let's reflect on some of our favorite batshit loon-balls.
Bill Kaulitz, Tokio Hotel: You probably don't know who this guy is unless you stalk underage emo kids online or follow German pop-metal. Kaulitz is the lead singer of the popular Teutonic act Tokio Hotel, who sound like an even whinier HIM wielding a flatiron. This guy looks and sounds like a 14-year-old girl. I'm down with androgyny, believe me. Who doesn't like surprises? But only from the land that elevated David Hasselhoff to Beatle status would we get this. As Norm MacDonald was so fond of reminding us, Germans love David Hasselhoff.
No me da la gana traducir esto... pero simplemente es uno de esos articulos contra Bill... en fin...
Tokio Hotel Caught on Camera con subtitulos en Ingles
Feliz Cumple ERIKA!!!!!
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Ahi nosotras en Barcelona, preparadas para ver a nuestros noviooos!!!!!%5B1%5D.jpg)
Y como siempre tiene que faltar alguien, pues he robao esta foto, pa que el grupito este completito!!! xD Os quero muxo wapiiiisimaaaas!!!!!!
Finalmente, un video de su novioo!!!!
lunes, 17 de noviembre de 2008
Joe Jonas o Bill Kaulitz??
http://msnno.starlounge.com/index.cfm?objectid=39018&ocid=10020
Para Iriss!!!!
Se cambiaran los dientes, se cambiaran d estilo d ropa... pero Tom sigue siendo fiel a su guitarra!!!! xD
sábado, 15 de noviembre de 2008
Capitulo 25


xDDDD Si es que los carteles en Costa Rica son un chollo!!! xD Hay uno que dice: ATENCION! Culos pesados carril derecho!! xDDDD Ains, que bien que me lo paso xD Aki os dejo el capi: y si no comentais me enfado!! xD
Capítulo 25
------------------------- Cris --------------------------
Aparqué el coche un poco lejos de la mansión, pues no quería tragarme oleadas de preguntas y de guardias. Tom me había acompañado. No quería apartarse de mí, ni yo de él.
- Pues yo no veo ninguna mansión por aquí…
- Tú espérate, que vas a acabar harto…
Tom dio la vuelta al coche y me aprisionó entre él y la puerta.
- Este es un sitio romántico, ¿eh? – me dijo sonriendo, recordando aquella noche en el campo.
- Sí que lo es.
Y era verdad. Era en un monte (los Fabinni tenían debilidad por ese tipo de sitios), y se veía todo Milán abajo, a nuestros pies, de noche, solos…
Tom me acarició la cara, y yo cerré los ojos para disfrutar. Entonces me besó el cuello con ternura. Luego en la quijada, en la mejilla, en el pelo en los labios…
- Ojalá este momento nunca se acabara – dije sin pensarlo.
Él me cogió la cara, y apoyó su frente en la mía. Me abrazó, me acunó en sus brazos de la manera que sabía que me derretía. Le quería tanto…
- Hagamos que no termine – me susurró -. Imagina que no hay nadie más que nosotros. Nada más que este sitio. No mires adelante, ni atrás. Estás conmigo, y no existe nada más.
Nos quedamos un rato así. Amando cada respiración nuestra, cada segundo que pasábamos juntos, solos.
- ¿Te lo estás imaginando? – me preguntó.
- Sí.
- Pues acabas de conocer mi paraíso.
No me podía creer lo que oía. Abrí los ojos para ver si era realidad. Tom me sonrió.
- Te quiero – le dije al oído.
- Mi niña…
Me besó, yo le besé de vuelta. Le apreté contra mí para que no se separara. No podía tenerlo lejos. No aguantaba. Le necesitaba tanto… y odiaba ser tan dependiente, pero era tan placentero cuando nos besábamos, cuando me hablaba, cuando me miraba… que valía la pena cualquier cosa para tener al menos un segundo como aquel.
- Du bist mein weit.
- Te gusta esa frase, ¿eh? Porque me la has dicho como cinco veces hoy…
- Es que me encanta la cara de coqueta que se te pone cuando te la digo.
Me reí, y él sonrió. Enterró sus dedos en mi pelo, y me aprisionó contra su pecho. Con tantas chaquetas, era como una almohada, y era tan cálido, que me podía quedar dormida ahí mismo.
- Bueno, deberíamos ir a por los otros, que seguro que nos están esperando, y conociendo a los Fabinni cualquier cosa puede pasar…
- Venga.
Nos encaminamos hacia la casa cogidos de la mano, y de repente vimos a dos chicos pegándose a muerte. Al principio no le di mucha importancia, pues los chicos siempre estaban pegándose para ver quién era más fuerte y más macho (-_-‘), pero luego me fijé mejor, y pude ver que eran… ¡Oh Dios mío, que eran Bill y Tito!
- Madre mía.
Tom lo vio y se acercó muy pacifista, y les separó.
- A ver, parad…
Entonces Tito le pegó un puñetazo en la boca a Tom, y yo pegué un grito involuntariamente. Me llevé la mano a la boca.
Tom paró en seco, y se tocó el labio.
- Con que esas tenemos, ¿eh?
Y le devolvió el golpe a Tito. Precioso… ¿Y ahora que hacía yo? A todo esto llegó Lucía, y al ver la pelea, me miró horrorizada.
Al final, desesperada me metí en la pelea y le pegué una patada en las partes nobles de Tito, y aprovechamos el momento para salir corriendo, aunque yo tuve que coger de la mano a Tom porque no quería irse… Menudo lío. Sólo escuché a Tito decir “ya os enteraréis mañana.” Y tanto… Seguramente tendríamos a toda la armada italiana detrás nuestro.
Nos metimos en el coche, y Tom arrancó, aunque no estaba muy segura de que condujera él.
- ¡¿Estáis locos?! – les dije - ¿¡Sabéis quién es?!
- El tío más gilipoyas sobre la faz de la tierra – gruñó Bill.
- ¡Es Tito Fabinni, único heredero del hombre más rico de toda Italia! ¡Estáis muertos!
Respiré hondo.
- ¿Pero qué demonios ha ocurrido? – preguntó Lucía.
- Ya lo he dicho, que es un imbécil – le respondió Bill.
- No, en serio, ¿qué ha pasado?
- Pues que me ha dicho que ibas a tener problemas conmigo, porque nadie me aceptaría, y que te dejara, que tú le seguías queriendo…
- Bill…
- Como se me vuelva a cruzar…
- Ya, ya… Pero Bill, es que no te das cuenta que debes pasar de lo que la gente diga? Yo odio a Tito tanto como tú y si estoy contigo es porque te quiero tal y como eres… Y… Bill! Estás sangrando! – exclamó Lucía.
Lu se acercó más a él y le tocó la ceja, que efectivamente estaba empapada en sangre.
Ella le besó, así que no miré para dejarles intimidad. Miré a Tom, que conducía con ambas manos en el volante, estaba muy tenso, en la vida lo había visto así. Apoyé la mano en su regazo para tranquilizarle. Luego añadí:
- Y tú que pacifista, te mando para que los separes, y sabes que lo arreglas – le reproché con una sonrisa.
- Cállate Cris, que en menudo lío nos hemos metido por culpa del subnormal de atrás – dijo refiriéndose a Bill.
- Oye, Tom, no creo que tú hubieras hecho otra cosa.
Bill y Tom empezaron a gritarse cosas en alemán.
- ¡YA! – grité cuando me harté -. Lucía hablará con Tito para arreglarlo todo y seguiremos siendo felices.
- ¿Yo? ¿Yo qué he hecho?
- Nada, y por eso mismo vas a hablar con él para que no nos meta en la cárcel a todos, y como está coladito por ti, aceptará.
Respiré hondo para tranquilizarme. Tom paró enfrente de la casa de Lucía.
- ¿Quién se baja en la primera parada? – dijo Tom, ya más relajado.
- Nosotros – murmuró Bill -. Nos vemos mañana, ¿OK?
Tom y yo asentimos y cada uno se despidió en un idioma diferente (solía ocurrir…)
- Bueno, ¿adónde vamos nosotros dos?
- No sé.
- Mi casa es la más cercana.
- Pues ahí.
Así que nos dirijimos a su casa. Tom entonces me cogió la mano y me la besó.
- Lo siento si te he puesto de los nervios.
- Tranquilo.
Llegamos a casa.
- Uff, estoy agotado – suspiró tirándose al sofá.
- Duerme, duerme, que como a Tito se le ocurra algo…
Él se incorporó y me arrastró hasta colocarme en su regazo. Me besó en la mejilla suavemente.
- Tú no te preocupes, Cris. Como se atreva a…
- Sí, tú di mucho, pero menuda paliza os ha metido a los dos…
Le acaricié la mejilla, que la tenía rojísima. Tom hizo una mueca de dolor.
- ¿Te duele?
- Sí, un poco.
- ¿Te pongo hielo?
- Vale.
Me levanté e improvisé una bolsa con hielo, y volví al mismo sitio. Coloqué el hielo sobre su mejilla.
- ¿Qué tal?
- Mejor. Sólo me falta una cosa.
- ¿El qué?
Me sujetó la cara y me besó sin que yo pudiera reaccionar. Dejé caer el hielo y le besé de vuelta inconscientemente. Tom me acarició.
- Ahora estoy bien.
- ¿Me vas a dejar curarte o no? Bueno, curarte… lo que pueda hacer…
- Bueno…
Le coloqué el hielo en la mejilla de nuevo, pero su mirada clavada en mí era irresistible. Con un suspiro volví a probar sus labios.
- Cómo te aprovechas de mí… - le dije con una sonrisa.
- ¿Por?
- Aprovechas que me pierden tus besos y tu mirada me vuelve loca…
- Más bien yo creo que es al revés…
Me tumbó en el sofá y me besó de nuevo.
Dicen que las personas se enamoran antes de hacer el amor, pero yo creo que puede ser igual de maravilloso de la otra manera.
CONTINUARÁ…
K penilla no????
Estas pobres almas k hay ahi son dos raperos noruegos Eriki Kriss k actuaron en los MTV EMA de este año en Liverpool junto con nuestros niños y k durmieron en el mismo hotel k Tokio Hotel. (suerte la suya... ¬¬) Entonces cuando llegaron al hotel se asustaron xk habia muchiiiisimas fans de Tokio hotel, obviamente no iban a ser de Rihanna jejejejejejejeje xD K mala soy xD Entonces dijeron lo siguiente:"Así no queríamos salir del coche. Todos preguntaban '¿Quiénes son?' Ellos no nos esperaban a nosotros, si no a Tokio Hotel, que estaban en el mismo hotel que nosotros. Quería ponerme las gafas y pensar por un momento que soy tan famoso como ellos. Pero está claro que no somos tan guays como ellos."
Osea! Si esk es muy dificil ser tan guay como Bill! xD Pero en serio k lastimilla y yo k pensaba k en UK no tenian muchas fans... En fin...
Diane Warren y TOkio Hotel

Diane Warren es una autora de textos americana, una de las mas exitosas de la historia. Es la primera autora de textos en la historia de Billboard, cuyos éxitos interpretados por artistas se han encontrado en las listas de éxitos al mismo tiempo. Sus canciones se encuentran en más de 70 películas y programas de televisión. ¡Ahora trabaja en el nuevo álbum con Tokio Hotel!
Ha escrito textos para artistas como Celine Dion, Cher, Mariah Carey, Whitney Houston, Bon Jovi, Jessica Simpson, Aerosmith, Christina Aguilera, Britney Spears y muchos más.
Si a mi me parece muy bien la carrera de esta... señora. Pero esk tokio hotel es especial!!! Y el k compone las canciones es Bill! Y aunk no sean tan buenas, k lo son e incluso mas k las de todos esos, lo k a las fans les gusta esk sean suyas! Puff... estan cambiando mucho en serio! Solo piensan en conkistar america pero no se dan cuenta k se estan convirtiendo en un grupo mas del monton y k lo k las fans valoran esk sean sus canciones... En serio Bill... Ya me lleve el trauma de mi vida cuando me entere k rette mich no la habias compuesto tu, sinceramente mi amor la estas cagando... y mucho!
viernes, 14 de noviembre de 2008
Llega super maria al atakeeeeeeeeee
Nuevo trailer del DVD!!!!!!!!!
Oh dios mioooo madre del amor santiiiisima guardame d pecadoo!!!! xD

miércoles, 12 de noviembre de 2008
Capítulo 24
Capítulo 24
----------------------- Lucía ----------------------
La luz que entraba por el ventanal me despertó. Estaba apoyada en el pecho de Bill, y me acurruqué un poco más a él porque tenía frío.
Le besé suavemente en el cuello, y Bill abrió sus preciosos ojos acaramelados, al verme me sonrió.
- Buenos días mi amor – le dije como saludo.
Él me besó como respuesta.
- Sabes, llegó un tiempo en el que pnsaba que nunca llegaría a tenerte así.
- ¿Y el resto del tiempo?
- Siempre supe que estabas coladita por mí – sonrió pícaramente -, pero en serio, después del “intento fallido de cena” me dejaste fatal…
- No pienses en eso…
- Y pensar que te hubiera hecho caso ahora estaría en Alemania, y tú aquí, y que no nos volveríamos a ver en la vida – un escalofrío recorrió mi cuerpo – “Bill, vete, hazlo por mí si de verdad me quieres” – me imitó riéndose.
- No te metas conmigo, mala persona! Encima que pienso en mi mejor amiga…
- Tu mejor amiga está encantada con el pedazo rastafari que le ha caído sin quererlo.
Sacudí la cabeza y me levanté.
- ¡Qué tormo! ¡Déjame!
Bill se levantó también, me arrinconó contra la pared y me besó, sabiendo que así se me quitaba todo el malhumor del mundo…
Ring Ring
- Joder – dijo Bill.
- ¿Sí? – cogí el teléfono de malhumor.
- Hola, cariño – me saludó mi padre.
- Hola, papi, ¿pasa algo?
- Tengo una cena super importante, con toda la gente de renombre italiana y creo que deberías ir.
- ¿Es extremadamente necesario?
- Sí.
- Bueno… ¿Puedo ir acompañada?
- Vale, pero… No lleves a cualquiera.
- Descuida – dije con una sonrisa: ¿Bill, cualquiera?
- Adiós.
Pi-pi, pi-pi
- Bill, tenemos una cena esta noche.
Él me miró interrogante, ya se había vestido.
- Una cena de gala con todos los peces gordos italianos.
- ¿Esta noche? No me apetece nada…
- Yo tengo que ir y no creo que te apetezca tampoco que Tito sea mi acompañante.
- ¿Tito va? Pero… pero… después de lo de anoche…
- A lo mejor no se acuerda…
- Bueno… y entonces ¿cómo me visto?
- No creo que en tu armario haya nada adecuado, pero dentro de lo que cabe elegante, arreglado y pijo.
- Guay, una cena familiar…
- Exacto. Voy a mi casa y nos vemos a las… 8, OK?
- ¿Tanto tiempo?
- Yo tengo que pasar por la pelu, la estilista… y creo que tú lo mismo.
Le besé.
- ¿Te acompaño?
- Vivo una calle más abajo…
Me volvió a besar.
- Esta me la debes.
Asentí mientras me iba, lo cierto es que no me apetecía nada…
Llevaba un vestido negro tan ajustado como elegante, atado al cuello y el pelo en un recogido haciendo que unos rizos perfectos cayeran en mis hombros y mi espalda. Me había maquillado y pintado las uñas de negro para ir como Bill.
No llevaba mucho tacón para no pasar a Bill. Estaba lista.
En ese momento llegó Bill.
Llevaba una chaqueta plateada y unos pantalones grises pitillo, que le quedaban bastante bien, pero… ¡Ay, Dios! Qué llevaba en los pies, sabía que eran muy caros, pero con ese traje le quedaban matadores, en fin… espero que nadie se fijara… Lo que más me chocó fue verlo con los pelos hasta el infinito y más allá, porque a excepción del concierto, conmigo siempre los llevaba normal.
Bill me sonrió.
- ¡Estás impresionante! – dijo a modo de saludo.
- Si llego a saber que te ibas a poner el pelo así me habría puesto unos tacones más altos… Pero en fin… - le abracé y le besé.
- ¿Preparado para entrar en un nido de víboras?
- Contigo hasta el mismo infierno!
- No creo que sea mucho peor…
Cogimos un taxi.
- Mañana tenemos una entrevista.
- Yo que quería estar contigo… ¿Cuándo os vais?
- Cuando digo tenemos me refiero a ti y a mí.
- ¿¡Qué?! ¿¡Cómo?!
- Ya no eres anónima y me han pedido una entrevista contigo.
- No voy a ir.
- ¿Por qué?
- Porque no soy la típica chica que va por todos los platós de TV diciendo que se ha liado con un famoso y que es guapa y rica…
- Es que lo eres… - me dijo sonriendo -. Tómatelo como que vas a acompañar a tu querido novio para que no esté solo…
- No me pongas más nerviosa- Vamos a concentrarnos en lo que viene ahora…
Llegamos a la nueva mansión de los Fabinni, pues la razón de la fiesta era la inauguración de aquel enorme lugar.
Nada más dar un paso sobre la entrada de la casa me encontré con la sonrisa de Tito, ahí preparada para hacerme la noche imposible. Él me cogió la mano y me la besó.
- Tan impresionante como siempre, Lucía…
En ese momento llegó Bill por detrás y la sonrisa de Tito desapareció cuando él me rodeó la cintura, mientras que la otra se la tendía a Tito para saludarlo.
- Hola – dijo Bill en inglés.
- ¿Y este paleto no sabe hablar italiano? – me dijo en italiano, y luego le saludó en inglés también -. Tito Fabinni.
- Bill Kaulitz. Encantado.
- Sinceramente, Lu, pensaba que tenías mejores gustos y que acabarías con alguien de tu talla y no con… esto.
- ¿Perdona? – dijo Bill buscando una traducción.
- Que se alegra mucho de conocerte – él me miró no muy convencido mientras decía algo en alemán, muy probablemente un insulto…
A lo que Tito contestó en este mismo idioma con una sonrisa falsa, pero llena de satisfacción, pues Bill me miró con cara de ¿quién es este tío?
Distinguí a mi padre y fui a saludarlo mientras Bill me seguía, no le solté la mano por si desaparecía…
- ¿Por qué no me has dicho que el pijo ese habla alemán?
- No sabía que ibas a ponerte a insultarlo…
Al verme, mi padre sonrió, pero al ver a Bill me volvió a mirar pero esta vez con espanto.
- Hombre, señor Kaulitz, ¿qué te trae por aquí?
- Es mi novio, papá.
Bill le saludó con una sonrisa y un apretón de manos.
- Encantado de verle de nuevo.
- Igualmente – respondió mi padre serio.
Como vi que la cosa se ponía fea nos separamos de mi padre.
- Me odia todo el mundo – me dijo Bill.
Yo le besé con toda la dulzura que pude mientras le acariciaba la cara.
- ¿Te vale que yo te ame hasta más no poder? – le dije al oído.
Me fue a devolver el beso, pero vi a Tito acercándose y me separé de él.
- ¿Quieres algo de beber, Lucía? – me dijo sonriente, ignorando a Bill.
- Si puedes hablar en inglés, por favor – le dije -. Así nos entendemos todos.
- Bueno… ¿do you want something to drink?
- ¿Bill?
- No, muchas gracias.
- Yo tampoco, Tito, gracias.
Tito asintió, pero no se fue. Cada vez que miraba o se dirigía a Bill yo temblaba por dentro.
- ¿Y tú en qué trabajas, Bill? – preguntó educadamente.
- Soy cantante.
- Ah, ¿en serio?
- Sí.
- ¿De qué banda?
- Tokio Hotel.
Tito se encogió de hombros y bebió un poco de su copa con el vino más caro de Italia.
- Jamás he oído hablar de él.
- Pues es una de las bandas más populares del momento – Lucía al rescate -. No sólo en Italia, sino en Europa, América…
- Ah.
Bill me apretó la mano en señal de agradecimiento.
Entonces Tito y su padre empezaron con su charla de “gracias por venir,” “nuestros negocios van muy bien,” bla bla bla… Cosas que eran tan aburrida como sonaban, pues Bill ni siquiera pidió traducción. Él se limitaba a hacer como si escuchara atentamente, y cuando la gente se reía de aquella manera tan falsa y odiosa él sonreía. Sin duda, se haría rico trabajando como actor…
Había tanto pijerío y tanta falsedad que el ambiente era empalagoso, así que en cuanto pudimos nos salimos al jardín. Era un sitio bastante bonito, con la fuente, los rosales…
- Con la vergüenza que he pasado, tú vienes a la entrevista como que me llamo Bill Kaulitz!
- Tranquilo – le dije rodeando su cuello con mis brazos.
Nos quedamos un rato en silencio, disfrutando de la noche que hacía.
- Estás guapísima.
- Ya me lo has dicho.
- Es que no me canso de decírtelo.
Nos besamos. Poco me importaba que a mi padre no le gustara Bill, o que tuviera a Tito detrás toda mi vida, con tal de tenerle a mi lado, era feliz.
Sonó mi móvil.
- Menudo móvil más oportuno, amor mío.
- ¿Sí?
- ¡Hola, Lucía! – sonó la voz de Cris.
- Ah, hola, hija, me tenías que llamar ahora…
- ¿Qué pasa?
- Nada, déjalo… ¿Qué tal estás?
- Genial… ehm, ¿dónde estás?
- En la nueva mansión de los Fabinni.
- Auch. Bill se va a poner celoso…
- No, si está conmigo, y desea no haber venido…
- Me lo imagino… Pues qué pena, era para ir a algún lado, todos juntos…
- ¡Ay, sí, sálvame! Ven a recogerme, por fa, que no se por qué no he venido en mi coche…
- Bueno, ¿dónde está la casa?
Le di la calle y dijo que en 10 minutos estaría ahí, así que nos metimos dentro para decírselo a mi padre.
- Papá, me voy, viene Cris a recogerme.
-¿Tan pronto? – saltó Tito, que estaba al lado de él.
- Sí…
- Bueno, espera un momento, Lu, que te quiero enseñar una cosa. Tito, ¿podrías enseñar la salida a Bill?
- Claro, señor Sanchez.
No me fiaba mucho, y Bill tampoco, pero cuando mi padre le da por algo, le da, y peor cuando tiene a Tito de cómplice.
- Bueno, ahora salgo Bill.
- Venga.
Nos alejamos en direcciones opuestas, pero yo seguía sintiendo la mirada suplicante de Bill quemándome la espalda.
Mientras tanto…
Él ambiente era incómodo. Estaban apartados de la mansión, y BIll esperaba ansioso que apareciera el coche de Cris.
- ¿Cuánto tiempo lleváis juntos? – preguntó Tito con su odiosa voz, pero con un alemán perfecto.
- Poco… un mes, o así.
- Ah…
Silencio. “Cris, aparece, por favor.”
- ¿Y qué tal sientes a Lucía?
- ¿Cómo?
- Pues… no sé… si la sientes feliz, alegre, cómoda…
- Sí, ¿por?
- No sé… cuando éramos novios, la sonrisa no se le quitaba de la cara, se la notaba realmente feliz… y no tenía problemas, porque todo el mundo me aceptaba… Tú, sin embargo – miró a Bill de arriba abajo, y suspiró- … Con esas pintas, la pobre lo va a pasar mal…
Bill se estaba enervando… Respiró hondo. Cristina no tardaría en aparecer…
- Deberías dejarla, porque va a tener problemas… yo soy rico, guapo… y se nota que me sigue queriendo. En fin, a lo mejor no, pero no sabía que Lucía era lesbiana.
No pudo más, y, aprovechando que no había guardias alrededor, le pegó un puñetazo en la cara, aún sabiendo el lío en el que se acababa de meter.
CONTINUARÁ…
Trailer del DVD!!!!!
Yo kero esa revistaaa!!!!!
Reserva tu DVD ya en el Fnac!!!!!
http://www.fnac.es/dsp/?servlet=extended.HomeExtendedServlet&Code1=1020953201&Code2=1028&prodID=743673
Rumoreh rumoreh!!!
Al parecer es verdad... xD
Esto me recuerda a mi profe, que por su cumple nos hizo pizzas, y el horno estaba debajo del detector d humo, y nadie sabia que estaba haciendo pizzas, y pensabamos que habia un incendio, y nos tuvimos que salir d clases... xD A mi me toco en medio de un examen ^^ xD
Votad a Tom como tio mas sexii!!!!
http://www.voote.com/jsp/WAppServerPage.jsp
martes, 11 de noviembre de 2008
Una entrevista en los EMA
Quien demonios es ese puto presentador que me lo cargoo!!!!
Tia que dice haberse acostado con Tom...


El resto de la noche estuvimos solo hablando .. y besandonos. Oh incluso tuve la oportunidad de hablar con Bill. Billy estaba taaan borracho. No podía mantenerse sobre sus propios pies! Parecía simpatico, pero frío … err … arrogante, creo. O quizás es sólo la forma en que quiere aparentar.
Bill y su salud

lunes, 10 de noviembre de 2008
Capítulo 23
Este es mi capi prefe ^^ xD Bueno, a lo mejor no xD no se, opinad vosotras, ok??? Comentad, plis plis pliiss!!!! K nadie comento en el otro!!! :( xD Küsse wapas!!!
Capítulo 23
--------------------------- Lucía -------------------------
- Puff! No soporto a los italianos… Es que con ese acento parece que me están vacilando! – me dijo Bill indignado.
- ¡Je! Pues vete acostumbrándote…
- ¡Ya, qué remedio! Menos mal que tú eres española…
- Yo soy especial – dije haciendo un movimiento con el pelo.
Ring Ring
Mi móvil, me dispuse a cogerlo rápidamente al ver el número de Tito, pero Bill me lo quitó.
- ¿Por qué lo ibas a cogerlo tan rápido?
- Bill, dámelo.
Bill descolgó.
- Ciao! – dijo Bill con el un acento exagerado.
- ¿Lucía? – oí la inconfundible voz de Tito al otro lado, mientras me peleaba con Bill para que me diera el teléfono.
- No, no, io novio Lucía! Tú… ¿tú quién eres? – dijo ya pasando al inglés.
- ¡Yo soy Tito! ¿Pero tú quién eres? ¿Te estás aprovechando de Lucía, verdad?
- Pues pregúntaselo a ella! Pero a mí me parece que no. Yo soy Guille!
- Español?
- Mmm, casi. Alemán. ¿Y tú quién te has creído para llamar a Lucía a estas horas?
- Imbechile! ¿Tú quién te has creído para hablar así a Tito Fabinni?
- ¡Bill Kaulitz!
En ese momento le quité el móvil a Bill y le colgué.
- ¿Te crees gracioso? – le dije enfadada.
- Ehms… Lu, tampoco es para tanto.
- No, Bill, es que no tienes derecho…
- Vale, lo siento.
- No lo vuelvas a hacer, por favor…
Bill me besó.
- Es que me vuelves loco! Y pierdo el norte y digo cosas sin sentido! Bueno, ¿vamos a mi casa?
- Venga.
Su casa estaba muy bien, se parecía un poco a la mía, aunque un poco más grande, y su última planta estaba totalmente dedicada a componer. Nada más llegar iba a ir hacia allí, pero Bill me cogió del brazo.
-¡Ey! Mira, te tengo que enseñar el segundo piso que ya está todo colocado.
Llegamos hasta una puerta al final del pasillo. Bill abrió la puerta y me dirigió dentro.
- Bueno, nuestra habitación, preciosa, ¿eh?
- ¿Nuestra? ¿Qué te hace pensar que voy a dormir contigo?
- Ehms… Lu… eres rara, pero ya tanto…
Me reí y di una vuelta por el cuarto.
La habitación era preciosa, grandísima y con un ventanal que daba al río. Me tumbé en la cama de casi 2m y medio.
- Ponme alguna canción tuya.
- ¿Marchosa? – me preguntó.
- Bueno…
La habitación empezó a vibrar con el equipo de música. La canción estaba muy bien.
- ¿Cómo se llama?
- Reden.
- ¿Y qué significa?
- Ahora si quieres te lo enseño – dijo Bill juguetón.
- Me das miedo, Bill…
- Bueno, ¿y tú qué música escuchas?
- Pues grupos españoles muy antiguos, no los conoces…
- Prueba…
- ¿Mecano? ¿La Oreja de Van Gogh?
Bill me miró con el ceño fruncido.
- Están muy bien… Son antiguos y han pasado de moda, pero yo no me dejo influenciar por esas cosas… los grupos actuales no me van mucho… Me parecen muy comerciales.
- Me los tienes que poner…
Asentí.
- ¿Y tú?
- Mi ídolo y cantante favorito es Nena.
- Ni idea.
- Te sonará la canción…
Bill se tumbó al lado mío y empezó a acariciarme el pelo.
- ¿Sabes que estás guapísima?
Le cogí la mano y jugueteé con sus dedos.
- Bill, te he dicho que me gustas más a lo natural?
- Bueno… pero es mi estilo…
- Sí… Así solo lo disfruto yo… No está mal.
Bill se tumbó al lado mío y me besó.
- Nada mal – proseguí mientras me abrazaba a él.
- Pues la canción dice que no quiero con nadie excepto contigo.
------------------------ Cristina -------------------------
Tom y yo no habíamos hablado más sobre el tema: sólo amigos. Pero siempre quedábamos, y nuestra relación se iba estrechando cada vez más y más, como los cuerpos de una pareja en un baile. Quedábamos siempre, a veces hasta tan tarde que me quedaba dormida en sus brazos. Era una extraña sensación con él. Era como si todo fuera… perfecto cuando estaba con él, como si todo estuviera en su sitio. Con él me desahogaba, y me sentía bien, feliz, libre…
Una noche nos fuimos a pasear por la ciudad. Tom me hablaba de historias que les ocurrían durante la gira, y yo le contaba mis historias, bailando por las calles, dando vueltas alrededor de las farolas, divertida por lo bien que nos lo estábamos pasando.
- Mira, fuegos artificiales –dijo Tom mirando hacia el cielo por encima de unos edificios.
- Anda, es verdad. Es que hoy jugaba el Milan, y al parecer han ganado…
- Están bastante cerca…
-Sí.
Me restregué los brazos. ¿No se suponía que venía el verano?
- Hace frío – comenté.
- Pues hoy no me he traído mi súper chaqueta para taparte como hacen los caballeros – dijo él con una sonrisa.
- Vaya, ¿Tom romántico? Quién lo diría…
Tom soltó una carcajada, y me abrazó. Le abracé de vuelta, apoyando mi cabeza en su pecho.
- ¿Qué voy a hacer cuando estés de gira? – suspiré.
- ¿Por qué?
- No tendré a nadie con quien salir, pasear, con quien hablar.
- Tienes a Lucía.
- Lucía va a estar más deprimida aún que yo…
- Bueno… pero la gira dura tres meses o así…
- En fin…
Pasó un rato, y él entonces me cogió de la barbilla.
- ¿Me echarás de menos?
“Bésale,” alguna voz interior me dijo. No podíamos estar más cerca del otro. Cada célula de mi cuerpo estaba pegada al suyo. Sus ojos, que con la luz de la noche parecían un océano de caramelo derretido, estaban clavados en los míos, como si intentara desvelar algo dentro de mi mirada.
- Sí, y mucho.
Tom sonrió dulcemente.
- Tienes las manos heladas, y está empezando a gotear. Te acompaño a casa.
Yo asentí con la cabeza cuando me di cuenta de que efectivamente había empezado a llover levemente. Nos dimos la vuelta, y nos dirigimos hacia mi calle. Un momento después, Tom me cogió la mano, haciendo que algo recorriera mi cuerpo, llegando hasta mis mejillas encendidas. Recé por que no lo notara con la luz de las farolas, pero no le solté la mano.
Seguimos caminando un rato, con la impresión de ir sin rumbo. No quería que ese paseo terminara por nada del mundo, y Tom tampoco parecía cansado. Miraba el suelo, las farolas, el cielo, y cuando nuestras mirabas se cruzaban, las apartábamos rápidamente, o nos sonreíamos. Las gotas empezaron a hacerse más frecuentes, hasta que salimos corriendo para no mojarnos mucho. No había taxis por la calle, era bastante tarde… seguíamos corriendo, pero mi casa quedaba más lejos de lo que habíamos pensado.
Finalmente encontré una especie de arco en la otra acera donde la lluvia no llegaba, y conduje ahí a Tom. Entonces me apoyé en la pared para coger aire, y Tom se puso delante de mí, de tal manera que estaba aprisionada entre él y la pared.
- Dios, la que está cayendo… - dijo Tom entre jadeos.
- Menudo “verano” nos espera… A ver si para de llover un rato, para poder llegar a casa.
Estuvimos un rato callados, intentando recuperar el aire. Luego sequé una gota que le caía a Tom por la mejilla con la mano.
- Estamos empapados –dije con una sonrisa.
Él también sonrió. Entonces me apartó un mechón de pelo de la cara, y yo le cogí la mano para que no la apartara de mi mejilla. Fue un movimiento instantáneo, pero me lo agradecí, porque era demasiado tímida para hacerlo voluntariamente.
- Estás preciosa incluso empapada.
Levanté la mirada para encontrarme con la suya. Nuestras caras se acercaron poco a poco, inconscientemente, y su mirada me aseguró lo que iba hacer. Cerré los ojos cuando sentí su aliento en mi piel.
- Nos vamos a hacer la vida imposible – apenas conseguí decir.
Aunque tenía los ojos cerrados, sentí perfectamente su sonrisa.
- Lo sé – oí su susurro, tan cerca de mí.
Sonreí yo también, pero no me dio mucho tiempo antes de que sus labios se posaran en los míos con un escalofrío. Nuestras bocas estaban mojadas por la lluvia, pero no nos importaba. Ellos seguían bailando juntos en un beso tímido pero apasionado. Ahora mismo no existía nada más que nosotros, nada antes, nada después. Éramos todo y nada a la vez, dos cuerpos unidos en uno sólo.
Esta vez no me enfadaría con él. Esta vez no saldría corriendo. Había caído dos veces en la misma trampa, y esta vez no me levantaría. Toda mi sensatez se me iba con él al lado mío, acariciando mi cuello de la manera que solo él sabía hacer, besando de aquella forma tan peculiar, única, que podía derretirme en menos que decía “ups,” y que ahora me daba cuenta de lo mucho que había echado de menos.
- ¿Qué pasa si te digo que te quiero? – dije con una sonrisa.
- Que no podría parar de besarte aunque me lo rogarás de rodillas.
Le besé.
- Si quieres empezar… – le dije.
Tom con una sonrisa volvió a probarme, una y otra vez. Sus besos eran como una droga. Cada vez mejores… si haberse liado con medio mundo tenía como resultado besar tan bien, poco me importaba.
- Bueno, parece que aquí no para de llover – dije con un suspiro -. Tendremos que mojarnos…
- Vamos ya, cuanto antes lleguemos, mejor.
Salimos cogidos de la mano, y después de un rato, vimos el milagro de un taxi. Lo cogimos y le di el nombre de la calle, mientras Tom pasaba la mano por mis hombros y me besaba en la mejilla. Cuando llegamos tuve que hacer la traductora para decirle a Tom que la hija del taxista le adoraba, y que si le podía dar un autógrafo.
- Uy, qué pronto que te vas a hacer famosa…
- Y qué pronto voy a ser apuñalada y torturada por miles de fans…
- Ey, estás conmigo.
Nos paramos en frente del portal de mi casa.
- Bueno, mi amor… ¿mañana nos vemos?
Me acerqué, y le rodeé el cuello con mis brazos mientras él apoyaba su frente en la mía.
- Quédate conmigo esta noche – le pedí.
Él sonrió y me besó.
- ¿Bitte? – le dije con cara de puchero.
- ¿Segura?
- Sí. Además, estás empapado, no puedes ir así o te constiparás.
- Bueno…
Le cogí la mano y le llevé dentro. Normalmente cuando entraba a la habitación besaba un póster de Bill, pero ahora tendría que cambiar… Así que me acerqué a besar un póster de Tom. Cuando me giré vi a Tom mirándome con cara de reproche.
- ¿Qué pasa?
- Mmm… - se me acercó – A partir de ahora sólo me puedes besar a mí, ¿eh?
- Uy, qué egoísta – dije con una sonrisa -. Además, ese eres tú.
- Ya, pero – me rodeó la cintura -… es como si besaras a otro…
Me besó de nuevo. Yo sentía cómo me derretía en sus brazos. Dios, cómo besaba…
- ¿Te he dicho que te quiero? – me dijo.
- Si me lo dices de nuevo, tampoco hace daño…
- Te quiero.
- Te quiero.
CONTINUARÁ…



























